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Convulsión tonicoclónica generalizada

Definición

La convulsión tonicoclónica generalizada, también denominada epilepsia mayor o convulsión de tipo gran mal, es una convulsión que compromete todo el cuerpo. Tales convulsiones generalmente implican rigidez muscular, contracciones musculares violentas y pérdida del conocimiento.

Nombres alternativos

Convulsión tónico-clónica; Convulsión de tipo gran mal; Crisis de gran mal; Convulsión generalizada

Causas, incidencia y factores de riesgo

Las convulsiones tonicoclónicas generalizadas son el tipo de convulsión que la mayoría de las personas asocian con el término "ataque", convulsión o epilepsia. Se pueden presentar en personas de cualquier edad, como un episodio único o como parte de una afección crónica y repetitiva (epilepsia).

Las convulsiones generalizadas son causadas por la actividad eléctrica anormal al mismo tiempo en muchas partes del cerebro, lo cual ocasiona pérdida del conocimiento (lucidez mental) y rigidez corporal, seguida de temblor en los brazos y las piernas.

La actividad eléctrica anormal puede comenzar en una parte del cerebro y provocar síntomas aislados (ver: convulsiones parciales).

Algunas veces, esta actividad eléctrica anormal se disemina a través del cerebro, ocasionando una convulsión generalizada. Esto se denomina generalización secundaria.

Las convulsiones pueden ser causadas por lesión o inflamación de un área específica del cerebro o se pueden deber al estrés sobre el cerebro ejercido por un proceso en todo el cuerpo, como glucemia severamente baja.

Las convulsiones idiopáticas son convulsiones que ocurren sin una causa identificable. Comienzan generalmente entre las edades de 5 a 20 años, pero pueden ocurrir a cualquier edad. La persona puede tener antecedentes familiares de epilepsia o convulsiones.

Los problemas que se presentan desde antes de nacer (defectos cerebrales congénitos) y las lesiones al cerebro que ocurren cerca del momento del parto pueden hacer que las convulsiones comiencen en la lactancia o primera infancia. La lesión cerebral generalmente causa convulsiones al cabo de dos años después de ocurrida dicha lesión. Las convulsiones que se presentan al cabo de dos semanas de la lesión no necesariamente significan que se van a presentar convulsiones (epilepsia) repetitivas.

Las convulsiones febriles (en niños) normalmente son causadas por fiebres que se elevan en forma rápida y, por lo general, se dan en familias.

Otras causas de convulsiones abarcan:

Los factores de riesgo abarcan:

  • Cualquier lesión al cerebro
  • Antecedentes familiares de convulsiones
  • Consumo exagerado de alcohol
  • Problemas médicos graves que afecten los electrolitos
  • Uso de drogas psicoactivas y ciertos medicamentos

Síntomas

Muchos pacientes tienen un aura (signo sensorial de advertencia) antes de la convulsión que puede incluir alucinaciones visuales, gustativas, olfativas, sensoriales u otras alucinaciones o mareo.

La convulsión en sí involucra:

  • Pérdida del conocimiento o desmayo que generalmente dura de 30 segundos a 5 minutos
  • Rigidez y contracción muscular general (postura tónica) que usualmente dura de 15 a 20 segundos
  • Contracción muscular rítmica violenta y relajación (movimiento clónico) que generalmente dura de 1 a 2 minutos
  • Mordedura del carrillo o la lengua, dientes o mandíbula apretados
  • Incontinencia (pérdida de control de la orina o las heces)
  • Paro respiratorio o dificultad respiratoria durante la convulsión
  • Coloración azulada de la piel

Casi todas las personas pierden el conocimiento y la mayoría de ellas presenta actividad muscular tónica y clónica.

Después de la convulsión, la persona generalmente presenta:

  • Respiración normal
  • Somnolencia que dura una hora o más
  • Pérdida de la memoria (amnesia) frente a sucesos cercanos al episodio de la convulsión
  • Dolor de cabeza
  • Somnolencia
  • Confusión temporal y leve
  • Debilidad durante 24 a 48 horas después de la convulsión (parálisis de Todd)

Signos y exámenes

Un médico diagnosticará este tipo de convulsión con base en los síntomas y después de descartar otras afecciones médicas que pueden causar síntomas similares. Los trastornos que pueden causar síntomas que se parecen a las convulsiones abarcan accidentes isquémicos transitorios, ira o ataques de pánico.

Un examen neuromuscular que se hace cuando la persona no está presentando activamente convulsiones puede o no revelar algún problema.

Un EEG puede mostrar cambios y la posible localización de la causa de la convulsión. Este examen puede ser normal entre convulsiones y, de ser así, no descarta un trastorno convulsivo.

Se pueden hacer exámenes de sangre para determinar la causa de las convulsiones. Esto puede abarcar:

Los exámenes para buscar la causa pueden abarcar procedimientos como:

Tratamiento

PRIMEROS AUXILIOS DE EMERGENCIA

  • Proteja a la persona de lesiones. Despeje el área de muebles u otros objetos que puedan causar lesión si la persona se cae durante la convulsión.
  • No intente introducir a la fuerza un objeto duro entre los dientes (como una cuchara o un bajalenguas), ya que se puede causar más daño del que se trata de evitar.
  • No trate de contener ni sujetar a la persona durante el ataque.
  • Voltee a la persona hacia un lado si se presentan vómitos y manténgala acostada de lado mientras duerme después de que termina la convulsión.
  • Si la persona que está presentando una convulsión se torna cianótica o deja de respirar, trate de acomodarle la cabeza para evitar que la lengua obstruya las vías respiratorias. Por lo general, la respiración comienza espontáneamente una vez terminada la convulsión.
  • Casi nunca es necesaria la RCP o la respiración boca a boca después de las convulsiones y no se puede efectuar durante las mismas.

Si la persona presenta convulsiones repetitivas o prolongadas sin recuperar el conocimiento o sin retornar a un comportamiento normal, el cuerpo puede sufrir una falta severa de oxígeno, lo cual es una situación de emergencia que amerita buscar ayuda médica inmediatamente.

TRATAMIENTO DE EMERGENCIA POR PARTE DE PERSONAL MÉDICO:

Es posible que el equipo médico necesite tomar medidas para proteger las vías respiratorias, lo cual puede incluir el uso de sondas para mantenerlas permeables. El apoyo respiratorio se brindará en la medida de lo necesario.

Otros tratamientos prescritos por un médico pueden abarcar:

  • Tiamina y glucosa por vía intravenosa
  • Anestesia general con medicamentos que paralizan temporalmente los músculos

Las convulsiones generalizadas, repetitivas o prolongadas se pueden controlar con cualquiera de los siguientes medicamentos, los cuales generalmente se aplican por medio de una inyección:

  • Anticonvulsivos tales como fenitoína o fenobarbital
  • Diazepan (Valium)
  • Lorazepan

Después de controlar las convulsiones, se le administran anticonvulsivos al paciente y se llevan a cabo pruebas para determinar la causa de la enfermedad, si ésta no se conoce.

DESPUÉS DE LA CONVULSIÓN:

Trate cualquier lesión causada por golpes o caídas y registre detalles de la convulsión para informarlos al médico de cabecera. Usted debe anotar los siguientes detalles:

  • Fecha y hora de la convulsión
  • Duración de la convulsión
  • Qué partes del cuerpo resultaron afectadas
  • Tipo de movimientos u otros síntomas
  • Causas posibles
  • Comportamiento después de la convulsión

El tratamiento de la causa, si se ha identificado una, puede detener las convulsiones. Éste puede incluir medicamentos, cirugía para reparar tumores o lesiones cerebrales u otras terapias.

Una convulsión aislada debida a un desencadenante obvio (como fiebre o un fármaco) se trata eliminando o evitando dicho factor, mientras que una convulsión aislada sin un desencadenante evidente puede no requerir tratamiento.

Los medicamentos anticonvulsivos pueden prevenir o disminuir el número de convulsiones futuras y se pueden usar solos o en combinación con otros fármacos.

Los pacientes que continúan teniendo convulsiones a pesar del uso de diversos medicamentos se pueden beneficiar de un estimulador del nervio vago (dispositivo implantable similar a un marcapasos que estimula un nervio en el cuello) o de una cirugía cerebral para extirpar el tejido responsable de causar las convulsiones.

El uso de prendas o tarjetas informativas (como los brazaletes de Medic-Alert ) que alertan a otras personas acerca de las convulsiones puede ayudar al paciente a recibir tratamiento médico oportuno si se presenta una.

Expectativas (pronóstico)

Las convulsiones tonicoclónicas generalizadas se pueden presentar sólo una vez y si continúan ocurriendo se denominan epilepsia.

Después de una lesión cerebral, los pacientes pueden o no tener una convulsión. Algunos desarrollarán un trastorno convulsivo crónico, pero es difícil predecir quienes tendrán este problema.

La muerte o la lesión cerebral permanente debido a las convulsiones es poco común. Se puede presentar una lesión seria si la convulsión ocurre al conducir u operar equipo peligroso, razón por la cual estas actividades se restringen frecuentemente si uno tiene trastornos convulsivos mal controlados.

No es necesario limitar las actividades laborales, académicas o recreativas para aquellas personas con convulsiones bien controladas.

Complicaciones

  • Trastorno convulsivo
  • Convulsiones prolongadas o que se presentan muy seguidas en el tiempo sin retornar al comportamiento normal (estado epiléptico)
  • Lesiones por caídas, golpes y morderse a sí mismo
  • Lesiones a sí mismo o a otros si la convulsión se presenta mientras se conduce o se opera maquinaria
  • Broncoaspiración de líquido, neumonía
  • Daño cerebral permanente (accidente cerebrovascular u otro daño)
  • Efectos secundarios de los medicamentos (con o sin síntomas)
  • Trastornos del aprendizaje (ya sea por convulsiones o fármacos)

Es posible que las mujeres que estén en embarazo o que estén planeando quedar embarazadas necesiten tomar medicamentos adicionales o vitaminas, como suplementos de ácido fólico, para reducir el riesgo de defectos congénitos asociados con algunos fármacos anticonvulsivos. A dichas mujeres se les debe hacer un seguimiento en una clínica materna para casos de alto riesgo.

Ciertos fármacos anticonvulsivos pueden causar o empeorar la osteoporosis. Las personas que toman estos medicamentos por un período largo de tiempo deben discutir el riesgo de osteoporosis con su médico.

Situaciones que requieren asistencia médica

Llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) si ésta es la primera vez que una persona ha tenido una convulsión o es una convulsión que se presenta en alguien que no lleva un brazalete de identificación médica y no trae instrucciones sobre lo que se debe hacer en caso de una convulsión.

Si la persona ha tenido convulsiones antes, solicite una ambulancia si:

  • La convulsión es más prolongada de lo normal
  • La persona está presentando un número inusual de convulsiones
  • Las convulsiones repetitivas ocurren a lo largo de unos pocos minutos
  • Se presentan convulsiones repetitivas y la persona no despierta (no recupera el conocimiento) ni actúa normalmente entre cada episodio

Llame al médico si una persona con convulsiones tiene síntomas nuevos como:

  • Confusión
  • Sueño extremo
  • Somnolencia
  • Pérdida del cabello
  • Náuseas o vómitos
  • Problemas con la coordinación
  • Erupción cutánea
  • Inquietud
  • Temblores o movimientos anormales

Prevención

En general, no hay una forma de prevención conocida para las convulsiones. Sin embargo, la probabilidad de desencadenar una convulsión se puede reducir:

  • Evitando el consumo de alcohol y drogas psicoactivas
  • Consumiendo una dieta apropiada
  • Durmiendo bien
  • Tomando los medicamentos de acuerdo con las instrucciones

El uso de equipo protector para la cabeza y el hecho de evitar comportamientos de riesgo reducen la posibilidad de sufrir traumatismos craneales.

Referencias

Foldvary-Schaefer N, Wyllie E. Epilepsy. In: Goetz CG. Textbook of Clinical Neurology. 3nd ed. St. Louis, Mo: WB Saunders; 2007.

Marx J. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 5th ed. St. Louis, Mo: Mosby; 2002.

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Tomson T, Hiilesmaa V. Epilepsy in pregnancy. BMJ. 2007 Oct 13;335(7623):769-73.

Sheth RD, Hardin CL. Screening for bone health in epilepsy. Epilepsia. 2007;48 Suppl 9:39-41


Actualizado: 6/3/2008
Versión en inglés revisada por: Daniel B. Hoch, PhD, MD, Assistant Professor of Neurology, Harvard Medical School, Department of Neurology, Massachusetts General Hospital. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.
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